El extraño caso de Telas Junco
Es un hecho que hay gente, situaciones o lugares que nos roban la energía, que nos ‘aprietan el auuuura, carnal’; aquí, algunos casos concretos:
Virgilio y Rosa, queridos amigos-gurús, aseguran que el lugar que más les extrae la energía es TELAS JUNCO, sí, leyeron bien… no La Parisina, no Telas Bayón…¡TELAS JUNCO! y he de decir que ellos son expertos en el tema, ningunos improvisados. Su segundo lugar: El departamento de crédito de Liverpool.

Me pasa eh, a mi no me gustaba ir al departamento de niños del Palacio de Hierro de Durango porque había un osote que me sacaba de onda re feo. Ir al Cine Continental (El que era como el castillo de Disney) tampoco me gustaba ni aunque afuera estuviera el vendedor con su clásica letanía: ‘lleve la figura del-persona-je-de-la-películaaa’
Me extraen la energía las meseras de Sanborn’s, las botargas (aunque me matan de risa casi todas), también me agotan solo de verlas.
Lugares que me trastornan por completo son los corralones, lo bueno es que acá en el pueblo ni hay… los hospitales, los velorios… pero creo que esos por obvias razones. Nada como lo de TELAS JUNCO, la Kriptonita de los ‘Prem’
Las películas de humor escatológico en donde se comen la caca o cualquier fluido corporal me arruinan el día, el alma y la vida; me extraen la reserva energética.
Mucha gente me aprieta el aura gacho, pero nadie como un maestro de Literatura y Etimologías que tuve… Ese sí me dejaba como piltrafa cuando terminaba su clase (por eso nunca entraba, no por burro desobligado o por preferir jugar basquetbol, era una cuestión de energía, hermanos)




Ajajajaja… sí que sí. Me cae que sí pasa. A mí en lo personal me roba la energía cabrón el hecho de tener que ir al banco o tender las camas. No mames, es que no puedo con esas dos misiones. Pago por que me hagan el paro.
Mi hermano, leerte me hace el día. Un abrazo
Neta hermano, yo como que no le encontraba palabras al fenómeno de Telas Junco pero estoy totalmente de acuerdo (hasta la foto que pusiste me desequilibra un poco).
-La librería de mis tías me marea, casi NUNCA voy, pero cuando lo hago, el olorcito peculiar de sus estrechos pasillos me debilita por completo.
-Con los velatorios me pasa algo bien raro, como que me atraen… de imberbe era por morbo, lo reconozco; pero ahora me imagino payasos con disfraces y pintura en aquellas salas… después te lo platico.
-La cafetería de la prepa, neeeeel hijo, ni aunque me invites el desayuno…
Es verdad! Así hay lugares. En telas Junco lo que pasa es que el viejecín que atiende es muuuy regañón. Pero para bajones de energía, el súper (que prefiero pedir por internet), cualquier oficina de gobierno que debas visitar para trámites burocráticos y las tiendas departamentales (en especial si vas acompañando a alguen y sin pesos).
La mercería de la vuelta de mi casa, la Comercial Mexicana, los aviones de Aviacsa (ahora me explico todo), las tiendas de mascotas, pero pos entiendo que es un pedo muy mío. Pero sobretodísimamente, las señoras que en domingo van a misa y se te quedan viendo con cara de: ¿Ya fuiste? Por que tienes cara de que no ¿eh?
El metro, principalmente la línea rosa, que va a Pino Suárez y juro que no tiene que ver con un tema de snobismo, sino que de a tiro por viaje, sufria de “tocamientos”
Soy fans de las tiendas de telas pero no soporto, por ningún motivo, ir al banco, aunque vaya a cobrar. Eso, e ir a casa de la suegra de mi hermano, lo juro es un lugar que te chupa la energía, debe ser porque la señora parece momia y se ha de alimentar de la energía de las demás personas y así se mantiene viva!
creo saber dequien habals refiriendote al maestro de etimologías, era algo asi como el “flori”?